La sección áurea y los gremios



Sección áurea 


Qué es la proporción áurea y su historia



Si recordamos la historia en busca del concepto de divina proporción. Leonardo Pisano, también conocido como Fibonacci, fue un famoso matemático de Italia que se dedicó a divulgar por Europa el sistema de numeración árabe (1, 2, 3…) con base decimal y con un valor nulo (el cero) en su Libro del ábaco en 1202.


Pero, el gran descubrimiento de este matemático fue la Sucesión de Fibonacci que, posteriormente, dio lugar a la proporción áurea en arte.

¿Qué es la Sucesión de Fibonacci?… Se trata de una serie numérica: 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, etc. Es una serie infinita en la que la suma de dos números consecutivos siempre da como resultado el siguiente número (1+1=2; 13+21=34). La relación que existe entre cada pareja de números consecutivos (es decir, si dividimos cada número entre su anterior) se aproxima al número áureo (1,618034).

 







¿Qué eran y cómo surgieron los gremios ?



Los gremios consistían en corporaciones de trabajadores integradas por artesanos de un mismo oficio cuyo fin era defender sus intereses profesionales.




Los gremios consistían en corporaciones de trabajadores integradas por artesanos de un mismo oficio cuyo fin era defender sus intereses profesionales. Entre sus objetivos estaban conseguir un equilibrio entre la demanda de obras y el número de talleres activos, garantizar el trabajo a sus asociados, mejorar su bienestar económico y los sistemas y técnicas de aprendizaje del oficio. En cierto modo, los gremios fueron un precedente de los colegios profesionales y de los sindicatos modernos que agrupan a individuos de la misma profesión.


La escala laboral del gremio se dividía en tres niveles: aprendices, adolescentes que se iniciaban en el oficio entre los 12 y 14 años, y permanecían entre 4 y 8 en esa categoría; oficiales, el peldaño intermedio; y maestros, clase a la que se accedía tras superar un examen o una prueba práctica, y que permitía abrir taller propio, contratar obras o establecer sistemas de venta y comercialización.





Los primeros de que se tienen noticia surgieron en el norte de Francia en el siglo XII: se trataba del gremio de los panaderos de Pontoise, creado en 1162, y el de los curtidores de Ruán (1163), que fueron legitimados por las autoridades para ejercer en exclusiva sus actividades. Por la misma época se creó la hansa parisina, gremio mercantil que se atribuyó poderes municipales, monopolizó el comercio fluvial en el Sena y percibía derechos sobre el tráfico de barcos en Normandía.

A lo largo de la Baja Edad Media, la práctica gremial se extendió incluso a los mendigos. Por ejemplo, las asociaciones de pordioseros de Basilea y Francfort no permitían a los pobres venidos de otras ciudades que permanecieran en sus calles para pedir limosna, con la excepción de dos días al año.